Sentirse bien para verse bien

En una misma revista “femenina” podemos encontrar un artículo bodypositive sobre el movimiento curvy, otro sobre ‘cómo perder los quilos para no morir de vergüenza en traje de baño’ y, quizás, en las últimas páginas, una receta para hacer cupcakes de chocolate y nata. Coherente, ¿verdad?

Parece que las siguientes generaciones de mujeres vivirán en un mundo en el que existirán diferentes estándares de belleza, a pesar de que los mensajes de la sociedad y de los medios de comunicación sean confusos. Aun así queremos, a la vez, llevar una dieta enfermizamente sana y tener un cuerpo ‘photoshopeado’ pero aceptar también a las mujeres reales, a las que tienen estrías y pechos reales.

beach

Con un bombardeo constante de ideas contradictorias sobre lo que debemos ser o aparentar, es realmente difícil verse bien y sentirse bien. A continuación, os damos las claves para que estéis un poco más cerca de conseguirlo:

Abraza la corriente BodyPositive

Estamos acostumbradas a ver cuerpos desnudos y sexualizados constantemente en revistas, cine y televisión: sin arrugas, sin michelines, sin estrías, sin celulitis, sin manchas, sin vello. Esto provoca inevitablemente que, cuando nos encontramos ante el espejo, rechacemos cada centímetro de nuestro cuerpo por no parecerse.

¿El primer paso para empezar a aceptarnos? Muy sencillo: pasa más tiempo desnuda. Con esto no estamos sugiriendo que vayas a la oficina ‘al natural’; basta con que empieces a dormir y a pasar tiempo en casa sin ropa. Por ejemplo, tras salir de la ducha, no tienes por qué vestirte corriendo, evitando el reflejo del espejo. Aprende a observarte con calma, sin buscar defectos y centrándote en lo que sí te gusta. Poco a poco, notarás como la autoestima mejora y, consecuentemente, tu salud mental, también.

DOVE

Mens sana in corpore sano

Hay un gran porcentaje de la población con sobrepeso que acude a la comida para sobrellevar mejor desequilibrios emocionales como la depresión o la ansiedad. Aunque el cuerpo refleje un sobrepeso evidente, la raíz del problema no es física, sino emocional. Si crees que es tu caso y estás a punto de empezar una dieta, no te olvides de cuidarte por dentro también. Acude a un terapeuta que te acompañe en el proceso. Sólo de ese modo conseguirás que el cambio se produzca a todos los niveles y que sea duradero.

Alimentación

Probiótico, ecológico, 0%, sin grasa, zero, sin lactosa, sin gluten… A no ser que tengas alguna intolerancia o alergia, deja de obsesionarte con las etiquetas y sigue el sentido común: destierra totalmente de tu alimentación productos que no son naturales como las bebidas carbonatadas, la bollería industrial o los azúcares refinados y razona muchísimo comidas pesadas como los fritos o la pasta con salsas. El resto, es sencillo: Haz cinco comidas al día, no te olvides de incluir frutas y verduras y escoge el agua como bebida para acompañarlas. Afortunadamente, seguir una dieta mediterránea es suficiente para llevar una vida saludable.

Actividad física

Si tu trabajo no es físico haz un esfuerzo por buscar un momento al día para dedicárselo a tu cuerpo. La excusa del ‘no tengo tiempo’ es tan solo eso, una excusa porque los nutricionistas indican que media hora al día de deporte es suficiente para mantenernos fuertes y sanos. Si te agobia, no tienes por qué encerrarte en un gimnasio. Las posibilidades son infinitas: pasea, corre, coge la bicicleta, sal a nadar, practica yoga al aire libre, apúntate a clases de salsa… La actividad física no sólo te ayuda a mantener tu cuerpo sino que, además, te ayudará a despejar la mente y a sentirte equilibrada en todos los sentidos.

DOVE

Como ves, no tienes que pasar hambre ni sufrir excesivamente en el gimnasio para conseguir un cuerpo y una mente saludables. Entretallas es un ejemplo real de ello. En este blog, Mai Oltra, fotógrafa valenciana, va recogiendo las ideas, anécdotas y pensamientos que la están acompañando en este momento de su vida. Hace nueve meses decidió cambiar radicalmente sus hábitos alimenticios y deportivos para sentirse bien por dentro y por fuera. Hasta la fecha, a través de hábitos saludables, ha conseguido perder 40kg.

Ella misma confiesa en su blog y en su cuenta de Instagram que al principio fue duro pero, gracias a la ayuda de un nutricionista y al apoyo de su pareja, ahora disfruta de cada comida y de su visita diaria al gimnasio. Como podrás ver si te animas a pasar por su blog, este cambio está repercutiendo de manera muy positiva en su día a día aunque también es cierto que, de vez en cuando, choca con la realidad y los prejuicios de la gente. Está siendo un gran aprendizaje del que todos deberíamos sacar conclusiones. Por todo ello…

¡Te invitamos a que te pases por su blog para descubrir recetas buenísimas y seguir esta aventura con ella! Mai es toda una inspiración.
Entre tallas
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

diecisiete − 8 =